I

domingo, 5 de marzo de 2017

No quiero que te toquen mis palabras.
Quiero que mis palabras sean en tus labios lo que el ocaso en los girasoles.
Déjame ser la laguna de té donde se sumergen tus pies,
la hormiga que trae tus ramas
 hacia mis raíces.
Haré brotar la fuente si te vuelves cisne
y haré cantar al ave si te vuelves cielo. Déjame ser el humo de café
con que se cierran tus ojos
Y entonces
cubriras de nubes mis abismos
Dirás mi nombre
 y empezaré a existir.